Vecinos lo confrontaron en su comercio. La víctima de los aberrantes hechos expresó con contundencia en redes: “No te voy a dejar en paz con mis reclamos”.
El local donde atiende Jorge Osmar Montes de Oca, en San Luis, fue escenario de un fuerte escrache público por parte de personas que reclaman justicia, al advertir que el hombre continúa en libertad pese a estar acusado de haber abusado sexualmente de su hija durante su infancia y de haber permanecido 13 años prófugo bajo una falsa identidad. El caso, que aguarda una definición de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires sobre la prescripción de la acción penal, volvió a cobrar fuerte repercusión a raíz de la confrontación vecinal en territorio puntano.
Al enterarse de la situación y ver los registros de lo ocurrido, Florencia Montes de Oca —la víctima de los abusos— se expresó a través de sus redes sociales con profundo impacto. “Hoy volví a ver la cara de quién denuncié por haber abusado sexualmente de mí durante mi infancia. Y todavía no puedo explicar lo que sentí”, manifestó al relatar que ver el video le provocó “una mezcla de angustia, dolor, impotencia y una bronca que no puedo describir”.
En su publicación, Florencia cuestionó con indignación la reacción del acusado durante el escrache: “¡Amenazó con llamar a la Policía! ¿A la policía, Jorge? ¿En serio? ¿Vos, que estuviste 13 años prófugo de la Justicia? ¿Vos, que viviste durante todos esos años bajo una identidad falsa mientras yo esperaba que algún día tuvieras que responder por lo que denuncié?”.
Asimismo, reflexionó sobre el significado de este episodio tras años de lucha judicial: “Para muchos será un hombre intentando esconderse de unas personas que le reclaman explicaciones. Pero para mí es el rostro de quien denuncié por haberme arrebatado mi infancia”.
Enérgicamente, la damnificada le dirigió un mensaje directo al imputado y ratificó su firme postura de continuar visibilizando el caso: “No te voy a dejar en paz con mi reclamo de justicia. Vos te convertiste en la peor pesadilla de mi infancia. Y a partir de ahora, mi voz y mi lucha por justicia se van a convertir en tu peor pesadilla”.
Finalmente, Florencia concluyó con un mensaje de empoderamiento y agradecimiento hacia la comunidad: “Ya no soy aquella nena que no podía defenderse. Hoy soy una mujer que tiene voz y que no piensa renunciar a su derecho a exigir justicia. Las víctimas hablamos cuando podemos. La verdad no prescribe. Quiero agradecer de corazón a todas las personas de San Luis que hoy hicieron escuchar mi historia”.