Así lo expresó Alfonsina Silvestri, integrante del Observatorio “Ahora sí nos ven” quien se refirió al sexto femicidio en Córdoba, luego de la final de la Copa del Mundo.
Alfonsina Silvestri, integrante del Observatorio “Ahora sí nos ven” dialogó con DE UNA para las emisoras del Grupo Apolo y se refirió al femicidio de Rocío Gómez, ocurrido luego de la final de la Copa del Mundo, reflejo de que tras los eventos deportivos se acrecienta la violencia.
Silvestri, licenciada en comunicación con perspectiva de género, se refirió a que es el sexto femicidio en Córdoba y el cuarto luego de la final de la copa.
La especialista comentó que “hay todo un contexto, que se viene acrecentando y que venimos denunciando desde protección a las víctimas, de desmantelamiento de las políticas públicas con perspectiva de género”.
Agregó que se profundiza la llegada tarde de la justicia, “en el caso particular de Rocío Gómez, Maximiliano Baudraco, su femicida de 40 años, tenía condena condicional, por un caso de violencia de género también, contra la misma víctima.
Entonces, estos casos, se vienen repitiendo y no tienen descanso ni siquiera luego de los grandes eventos deportivos”.
Silvestri se explayó que “frente a este contexto, de desmantelamiento de políticas públicas y desprotección de las víctimas, también hay una justicia que sigue mirando para el otro lado”.
Agregó que la violencia empieza, casi en el 100% de los casos desde lo psicológico y la violencia física es casi al final, se suma a esto los casos de instigación al suicidio.
Comentó que si bien es profundo el recorte en las políticas de género, la línea 144 continúa sin el acompañamiento psicológico, pero te deriva a dónde poder ir, a partir de la localidad donde estás viviendo.
“Por eso es muy importante que el Estado siga presente, atendiendo a mujeres y diversidades que no tienen los recursos económicos para acceder a la justicia. Las mujeres siguen teniendo cada vez más obstáculos para acceder a las políticas públicas y a la justicia”.
Enfatizó en que es necesario la presencia del Estado para que no siga habiendo víctimas, “porque cuando decimos que los femicidios no meramente terminan con la vida de la víctima, sino también con toda una familia destrozada”.