“Te abracé hasta el último día de tu vida”: el conmovedor mensaje de Gabriela tras la muerte de Cabezón
- 03/07/2026 14:50 hs
COMPARTIR EN:
La mujer que acompañó al emblemático perro callejero durante casi 11 años compartió una emotiva carta en sus redes sociales. Recordó cómo fueron los últimos meses de lucha contra la enfermedad y reveló el profundo vínculo que construyeron desde el día en que él le dio la mano en la Plaza Pringles.
Dos días después de despedir a Cabezón, Gabriela Pedernera volvió a escribirle. Esta vez no fue para informar sobre su estado de salud ni para pedir ayuda con el tratamiento que durante meses intentó darle una mejor calidad de vida. Fue una carta íntima, escrita desde el dolor, en la que repasó los casi 11 años que compartieron y reveló cómo fueron los últimos días del perro que se convirtió en uno de los personajes más queridos de San Luis.
“Hoy con el corazón partido, te extraño horrores”, comienzó la publicación. En el texto recordó que la convivencia con Cabezón nunca fue sencilla. Su rutina giraba alrededor de él, incluso mucho antes de que la enfermedad renal agravara su estado de salud.
“Nuestra vida no fue fácil, pero siempre le encontrábamos la vuelta. Fueron 10 años, 365 días del año de búsqueda para que durmieras en casa, calentito, con comida y sin miedo. En mis rutinas no existían los feriados, fiestas ni vacaciones”, escribió.
Durante los últimos meses, la atención fue permanente.
Gabriela relató que cuando Cabezón enfermó su vida cambió por completo. Las jornadas estuvieron marcadas por los controles veterinarios, la medicación y la incertidumbre que generaba cada nuevo resultado.
“Cuando enfermo fue peor porque pasó a depender de mí. Había que estar con él las 24 horas. Hubo momentos de enfermedad donde pensábamos que no sobrevivía y al día siguiente, vamos de nuevo”, expresó.
"Peleamos juntos todos esos cambios que tu cuerpo presentaba, que te producían miedo, crisis, y a mí también, por qué no quería perderte, y aveces sola pensaba ‘pero tiene 21 años’, trataba de convencerme que era algo que iba a pasar y seguíamos noches sin dormir", continuó.
Uno de los pasajes más conmovedores del mensaje describe cómo adaptó su propia casa para poder acompañarlo hasta el final: “Mi habitación se convirtió en la sala de internación. Ahí, al lado de mi cama, donde podía escuchar tu respiración".
A pesar del deterioro físico, aseguró que nunca perdió la esperanza de verlo recuperarse.
“Por qué no existirá otro ser que amara tanto la vida, la libertad y la compañía de la gente como vos”, agregó.
La publicación concluyó con una despedida cargada de afecto y gratitud.
“Nos acostumbraste a lo tan simple. Te extraño, te amé como siempre te lo dije, te abracé hasta el último día de tu vida. No fuiste fácil de convencer…”.