Tras la tensa calma de las últimas semanas, especialistas advierten sobre un escenario atípico para la soja, el maíz y el trigo. El impacto del mercado estadounidense y el riesgo de quedarse con mercadería sin coberturas.
Vasquetto
El mercado agropecuario regional se encuentra en una etapa de transición y expectativa. Tras una tensa calma en las últimas semanas, se prevé la aparición de múltiples factores que incidirán de manera directa en el valor de los granos en los próximos días.
Juan Vasquetto, especialista en agronegocios, analizó la situación actual y advirtió: "Siempre hay un dicho que dice que hay una tensa calma que precede las tempestades, no quiero decir de que esto vaya a ocurrir, pero hay muchos factores que en el precio de los granos van a influir en los próximos días".
El factor meteorológico se posiciona como una de las principales variables de incertidumbre para la campaña. De acuerdo con las estimaciones, se proyecta un año con comportamientos climáticos atípicos en las principales regiones productoras del mundo.
Para el hemisferio norte, puntualmente en Estados Unidos, se pronostican fuertes tormentas que garantizarían un buen aporte hídrico. Sin embargo, el panorama es adverso para otros competidores globales. "Se pronostica sequía para Sudáfrica, para Australia, para Canadá, y esto afectaría mucho el mercado de trigo que el productor agropecuario estaría sembrando ahora", señaló Vasquetto.
Con respecto a la soja y al maíz, el régimen de lluvias en Norteamérica resultaría beneficioso para sus cultivos, lo que derivaría en una oferta abundante de ambos granos. Esta producción se sumará a la oferta sudamericana que está finalizando en este período.
Ante la perspectiva de una abundante presión de oferta global, los especialistas recomiendan a los productores locales adoptar una estrategia comercial selectiva y prudente para defender el valor de su cosecha.
En relación al trigo, el analista sugirió observar con atención los valores disponibles y fijar pisos de resguardo, ya que, si bien se posicionan bajos en la comparación con el mercado internacional, resultan convenientes para el escenario del mercado local actual.
Por otra parte, la acumulación de stock de soja y maíz sin previsiones lógicas representa una amenaza para la rentabilidad de las empresas agrícolas. En este sentido, Vasquetto remarcó que "quedarse con mercadería sin tomar coberturas, también puede resultar un riesgo para el productor".
El rumbo definitivo de las cotizaciones estará supeditado a la evolución de las variables climáticas, el desarrollo de los conflictos bélicos en Medio Oriente y el balance final entre la oferta y la demanda global.