La Justicia le impuso la prohibición absoluta de contacto y restricciones en sus comunicaciones en el marco de la causa por robo calificado y tentativa de homicidio de una niña de 10 años en Santa Rosa del Conlara.
El juez de Garantía Nº 2 de la Tercera Circunscripción Judicial, Jorge Pinto, impuso nuevas restricciones contra Diego Domingo Ponce, el hombre que había sido condenado por un femicidio, recuperó la libertad y luego fue acusado de atacar a una niña de 10 años en Santa Rosa del Conlara.
La medida fue dispuesta durante una audiencia de prórroga de coerción realizada el miércoles, donde el magistrado ordenó la prohibición absoluta de contacto del imputado con la víctima y su entorno familiar, por cualquier medio, incluidas redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Además, resolvió la limitación y el monitoreo de sus comunicaciones desde el Servicio Penitenciario Provincial, donde permanece alojado, y la restricción de contacto con otras personas mencionadas en la investigación.
El planteo fue formulado por la fiscal de Instrucción con intervención en contexto de género, diversidad sexual, infancias y adultos mayores, Adriana Cangelosi, quien solicitó medidas específicas para evitar el entorpecimiento del proceso judicial, incluyendo controles sobre llamadas telefónicas y visitas.
A su vez, la defensora de Niñez, Adolescencia e Incapaces, María Luz Vílchez, acompañó el pedido y requirió que la restricción se extienda también a la niña y a sus padres.
En ese marco, el juez ordenó librar oficio al Juzgado de Ejecución Penal de Villa Mercedes para que informe cualquier modificación en el régimen de detención del imputado y comunicó las medidas al Servicio Penitenciario Provincial.
El caso
Ponce había sido condenado a prisión perpetua por el asesinato de una adolescente en Villa Mercedes y había recuperado la libertad de manera condicional antes de este nuevo hecho, lo que generó una fuerte repercusión pública.
De acuerdo a la teoría del caso de la Fiscalía, el 20 de enero de 2026, alrededor de las 12:30, ingresó al predio de una vivienda rural ubicada sobre la ex Ruta Nº 23, a unos dos kilómetros de Santa Rosa del Conlara, donde entabló contacto con una niña de 10 años.
Luego habría accedido a la casa con un elemento punzante —un cúter o una navaja—, exigido dinero y provocado una herida en el cuello de la menor.
La niña logró sobrevivir al simular estar sin vida, lo que motivó la huida del agresor.
Continúa la investigación
En paralelo, en otra audiencia el juez autorizó la extracción forense de un teléfono celular perteneciente a una persona con la que el imputado se habría comunicado después del hecho.
La fiscalía sostuvo que la medida es necesaria, razonable y proporcional para avanzar en el esclarecimiento del caso y que existe una base probatoria que vincula el dispositivo con la posible planificación, ejecución y encubrimiento del delito.
La pericia, que estará a cargo de la División de Delitos Complejos, incluirá el análisis de mensajería, redes sociales, archivos multimedia, geolocalización y registros de actividad, con el objetivo de determinar si hubo otras personas involucradas.