El Observatorio "Ahora Que Sí Nos Ven" advirtió sobre un recrudecimiento de la violencia extrema y el impacto de los discursos de odio. Según el último relevamiento, el 81% de las víctimas no había logrado realizar una denuncia previa, exponiendo una situación de desprotección crítica.
La cifra estremece y pone de manifiesto una realidad que no da tregua. En los primeros meses de 2026, Argentina ya registra un total de 80 víctimas fatales por razones de género. El desglose del horror detalla 67 femicidios directos, 7 femicidios vinculados, 3 instigaciones al suicidio y 3 travesticidios/transfemicidios. Detrás de cada número hay una familia destruida y una comunidad, como la cordobesa, que observa con angustia cómo la violencia escala en un contexto de creciente vulnerabilidad.
Alfonsina Silvestri, integrante de la organización Ahora Que Sí Nos Ven, dialogó con las emisoras del Grupo Apolo y brindó un análisis crudo sobre el escenario actual. La referente advirtió que estas cifras son, en realidad, un "subregistro", ya que muchos casos no llegan a ser visibilizados por los medios de comunicación.
Discursos que matan y desmantelamiento de políticas
Para Silvestri, el aumento de la violencia no es casual, sino que responde a un clima social y político particular. "Es alarmante el contexto de avances de discursos negacionistas de la violencia de género y el desmantelamiento de las políticas públicas, que son fundamentales para la prevención y el abordaje", señaló la especialista.
Según explicó la referente, existe una "habilitación política, simbólica y mediática" que profundiza la problemática. En este sentido, remarcó que la crueldad ha pasado del plano discursivo a los hechos concretos: "Los discursos de odio matan. La violencia letal se escribe en este contexto de deslegitimación de las políticas públicas. Creo que todo esto hace que las víctimas estén, sobre todo, más desprotegidas".
El muro de la falta de denuncias
Uno de los datos más preocupantes del informe es que sólo el 19% de las víctimas había realizado una denuncia formal. Esto significa que más del 80% de las mujeres y diversidades asesinadas no llegaron a pedir auxilio institucional o, si lo intentaron, no encontraron una respuesta efectiva.
Sobre este punto, Silvestri manifestó su rechazo a los proyectos legislativos que buscan castigar las "falsas denuncias", como el impulsado por la senadora Carolina Losada. Alfonsina Silvestr" enfatizó al respecto que "esto se alinea a lo que venimos sufriendo nacionalmente: dejar la sospecha sobre quiénes denuncian, criminalizar a las víctimas. Se transforma en un mecanismo de disciplinamiento que refuerza la impunidad de los agresores".
La referente explicó que la falta de denuncias no se debe a la inexistencia de violencia, sino a la desconfianza en las instituciones y a la desigualdad estructural. "Las víctimas no creen en las instituciones, son revictimizadas, no tienen acceso a la justicia o a un patrocinio jurídico gratuito", sostuvo, mencionando especialmente a quienes viven lejos de los centros urbanos.
Hacia un nuevo "Ni Una Menos"
A poco tiempo de cumplirse 13 años de la primera movilización de "Ni Una Menos" el próximo 3 de junio, el panorama es de resistencia. La referente de la organización subrayó que, además de los ataques físicos, existe un "continuum de violencia" que se refleja en cifras como las instigaciones al suicidio, una forma de violencia psicológica extrema que también está en aumento.
"Estamos en un contexto inaudito, más desprotegidas que nunca. Pero lo importante es poder resistir y seguir exigiendo políticas públicas. Nuestras vidas valen y son una urgencia", concluyó Silvestri.