La familia de la víctima impulsó el juicio político tras años de cuestionamientos al proceso judicial. Se analiza el desempeño de tres instructores que rotaron por la causa.
Romero I
Romero II
El Jury de Enjuiciamiento contra los fiscales que intervinieron en la causa por el crimen de Nora Dalmasso, comienza a desandar sus capítulos finales. Lo que está en juego en este proceso no es la comisión de un delito penal, sino la evaluación del desempeño y la posible "mala praxis judicial" de los funcionarios que estuvieron al frente de un expediente que, tras casi dos décadas, sigue sin culpables.
Maria Ester Romero, periodista judicial de Perfil (Córdoba), comentó a Radio Río Cuarto que, a diferencia de otros procesos, este juicio político no se centra en las decisiones judiciales en sí, sino en cómo se llevó adelante la instrucción. Lo califica como un “proceso inédito” en la Justicia de Córdoba. Se trata del primer juicio político múltiple en la provincia.
Según Romero, el criterio general es que los magistrados no son juzgados por el contenido de sus decisiones, para lo cual existen los jueces de control o la Cámara de Acusación. Sin embargo, este caso es excepcional.
El antecedente más cercano en Córdoba data de hace aproximadamente tres años, cuando el entonces juez Martín Flores fue destituido y condenado a seis años y medio de prisión por hechos de violencia de género. En el caso actual, el debate se centra exclusivamente en si los fiscales cumplieron con sus deberes o si su accionar constituyó un mal desempeño en sus funciones.
La familia de la víctima sostiene que la sucesión de la investigación les impidió actuar como querellantes durante gran parte del tiempo, ya que tanto el hijo de la víctima, Facundo Macarrón, como el viudo, Marcelo Macarrón, fueron señalados como sospechosos en distintas etapas.
Se analizará la intervención de un ex agente del FBI y su esposa (oriunda de Río Cuarto), quienes habrían sido contratados por Daniel Lacase, vocero inicial de la familia. Estos investigadores privados habrían sugerido en su momento profundizar la pista sobre el parquero que estuvo cerca de la escena del crimen.
Un punto que genera discusión en los pasillos de Tribunales, es la normativa vigente en Córdoba: los fiscales no pueden ser juzgados penalmente si antes no son destituidos por un jury. Esto abre un escenario complejo, porque si un funcionario es removido de su cargo y luego la Justicia ordinaria lo absuelve, el daño ya es irreversible, según afirmó Romero.
Por ahora, el tribunal de juicio político se concentrará en determinar si los errores en la búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido en la Villa Golf, es motivo suficiente para desplazar a los responsables de la instrucción.