"La inflación volvió a tomar su impulso hace 10 meses, tras su proceso de desaceleración"
- 16/04/2026 14:40 hs
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El índice de precios al consumidor alcanzó el 3,4% en el último mes. La economista Marianela Gómez advierte sobre el impacto de los precios regulados, el retraso en la metodología del INDEC y los riesgos de un esquema basado en costos crecientes y demanda deprimida. AUDIO.
La economía recibió un impacto esperado pero no por ello menos doloroso. Tras diez meses de un lento pero sostenido aumento de precios, la inflación marcó un nuevo incremento de un 3,4%, la cifra más elevada de los últimos doce meses.
El fenómeno, que se siente en cada góndola y en cada factura de servicios de la provincia, responde a un cambio en la dinámica de los aumentos: ya no se trata de rubros aislados que compensan a otros, sino de una suba generalizada que tiene a los precios regulados como principales motores.
Marianela Gómez, economista, explicó que al desagregar los datos publicados por el INDEC, la explicación de este nuevo pico se encuentra en "lo que se conocen como precios regulados, que son los precios de, básicamente, el transporte, las prepagas, la educación y algunos servicios públicos".
Sin embargo, la especialista remarcó una señal de alerta adicional: el resto de los rubros que componen la canasta también muestran signos de alza, eliminando la compensación que existía en meses anteriores. Una metodología que quedó en el tiempo Uno de los puntos centrales del análisis de la profesional radica en que el dato oficial podría estar por debajo de la percepción real de los consumidores.
Esto se debe a que el INDEC continúa utilizando una canasta de consumo basada en encuestas de los años 2004 y 2005.
"El dato se encuentra subestimado porque el INDEC ya tendría que estar implementando una nueva metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que actualiza esta canasta de consumo", señaló Gómez. Según indicó, ya existe una encuesta de gastos de los hogares de 2017/2018 que muestra cambios significativos en el consumo, donde los servicios tienen un lugar mucho más preponderante que hace dos décadas.
Al respecto, la economista fue tajante: "Con la nueva metodología, el número de la inflación hubiese sido mucho más alta. Ahí tenemos un primer problema, que es que el dato no está reflejando del todo la realidad". El dilema de la estanflación y los costos Para la especialista, el diagnóstico oficial que plantea la inflación como un fenómeno "estrictamente monetario" choca con la realidad del mercado interno. Si bien se utilizó el ancla fiscal para frenar la emisión y el ancla cambiaria para estabilizar el dólar, la inflación no logra perforar el piso del 3%.
"La inflación no es un problema de demanda porque, si no, no se entendería cómo, en un contexto con una demanda tan deprimida, sigue teniendo importancia. Básicamente, es un problema de costos", afirmó Gómez.
Estos costos están anclados en tres variables: el dólar, los salarios y la energía (combustibles y tarifas). La experta describió un escenario complejo para los sectores productivos cordobeses y nacionales: El gobierno logró contener el dólar y "planchar" los salarios. El costo de esta estrategia es una fuerte recesión. Ya se contabilizan 23.000 empresas cerradas y una desocupación en alza. El resultado es la "estanflación": recesión combinada con alta inflación.
El factor externo y los combustibles Finalmente, el panorama se ensombrece con la situación internacional. La guerra en Medio Oriente disparó el precio del petróleo, y la decisión local fue permitir el traslado directo a los surtidores.
"Algunos países implementaron medidas defensivas para que el traslado del precio del petróleo a los combustibles no sea tan directo. No ha sido la medida que tomó el gobierno, ha permitido que se trasladaran completamente los precios a los surtidores", concluyó Gómez, advirtiendo que esta dinámica seguirá presionando sobre el índice de precios en el corto plazo. DE UNA