El economista Gustavo Busso, reflexionó sobre la caída del empleo y la baja de productividad. "El industricidio" está acompañado de una subordinación "casi colonial".
Gustavo Busso I
Gustavo Busso II
El economista Gustavo Busso, dialogó con DE UNA. Los desocupados o personas que trabajan en negro ya suman 2 millones en la Argentina. En los dos últimos años, el empleo no registrado o informal creció en 376.000 y la tasa de desocupación se incrementó en el mismo período, ya que subió de 5,7% a 7,5%, es decir, que los desocupados ahora son 1,7 millones de personas, según el Indec.
El empleo total retrocedió hacia formas más precarias y sin cobertura social, mientras que la tasa de empleo se redujo de 45,8% a 45% y la informalidad subió a 43% de la población ocupada. “Cada vez hay menos derechos. El empleo es de baja calidad”, comentó.
Según explicó, el modelo económico vigente responde a “especulación financiera y no a producción”. Mencionó que se produce “un industricidio”, acompañado por la caída del comercio y la construcción. Minería, energía, agro e intermediación financiera presentaron crecimiento, pero no generación de empleo. El sistema “favorece las importaciones y atenta contra la producción local y el mercado interno”. Con un dólar bajo, se fortalece a las finanzas estadounidenses y chinas.
Con una inflación que sube, las inversiones, tanto extranjeras como internas, son las más bajas de la historia, por debajo de un 15%. El gobierno generó un ajuste en educación, salud e infraestructura que “genera represión y un endeudamiento permanente”.
Cada vez hay mayor incertidumbre, tal como explicó. Habló de una “auto subordinación” a EEUU, Inglaterra e Israel de una manera “humillante, casi colonial”. Milei “con un Estado ausente, no defiende los intereses de Argentina”. Por esto, manifestó que se entregan los recursos naturaleza al exterior. Se trata de una “adhesión de fanatismo religioso” hacia Trump.
Hizo referencia a una “paradoja” generada por el oficialismo, en donde hay un crecimiento económico sin generación de empleo. “Hay una falta de política de ingresos para reactivar el mercado interno”, concluyó.