UEFA, Concacaf, la Confederación Asiática, clubes europeos y dirigentes políticos cuestionaron el proyecto impulsado por Gianni Infantino.
La FIFA quedó en el centro de una fuerte polémica luego de presentar un proyecto para abrir el financiamiento de sus principales competiciones a inversores privados. La iniciativa, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), despertó el rechazo de confederaciones, federaciones, clubes y dirigentes políticos, que cuestionaron la falta de transparencia y advirtieron sobre el riesgo de privatizar el negocio del fútbol mundial.
El plan, impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, prevé la creación de una nueva estructura comercial que administrará los activos más valiosos del organismo con el objetivo de generar ingresos por USD 10.000 millones.
Desde la entidad con sede en Zúrich aseguraron que mantendrán "el control exclusivo" de la nueva sociedad mediante una mayoría en el directorio y conservarán la autoridad sobre la gobernanza del fútbol, los torneos, el calendario y los reglamentos.
Sin embargo, según publicó el diario británico The Times, Infantino otorgó un plazo de 53 días a las 211 asociaciones miembro para aceptar la propuesta, que contempla un pago de USD 53 millones para cada federación. De no aprobarse antes del 19 de septiembre, la oferta quedaría sin efecto.
UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática rechazaron el proyecto de la FIFA
La primera respuesta llegó desde la UEFA, que manifestó una "oposición significativa y creciente" al plan.
"La FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para enriquecerse a sí misma y a sus amigos. Podemos hacer crecer el fútbol de la forma correcta. Es hora de dar prioridad a federaciones, clubes, ligas, jugadores y aficionados", sostuvo el organismo europeo.
También la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) expresó su malestar por no haber sido consultada antes de que la propuesta trascendiera públicamente.
"Las decisiones que puedan reconfigurar el futuro comercial y financiero de este deporte requieren un compromiso previo y exhaustivo con las Confederaciones, las Asociaciones Miembro y otras partes interesadas", señaló la entidad.
En la misma línea se pronunció la Concacaf, que manifestó su "profunda preocupación" porque conoció la iniciativa únicamente a través de versiones periodísticas y de un comunicado oficial de la FIFA.
Los clubes europeos exigieron transparencia
La Unión de Clubes Europeos (UEC) también cuestionó el proyecto y reclamó mayor información sobre el ingreso de capitales privados.
Para la entidad, vender participaciones en los principales torneos internacionales "plantea cuestiones fundamentales sobre la futura gobernanza del deporte" y decisiones de semejante magnitud "no pueden negociarse a puerta cerrada".
La Unión Europea también cuestionó la iniciativa
Las críticas trascendieron el ámbito deportivo. El comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef, expresó su preocupación por la combinación entre el poder regulatorio de la FIFA y los intereses de inversores privados.
"La implacable comercialización del fútbol se ha vuelto corrosiva. Está amenazando las cosas que hicieron del fútbol el deporte más popular del mundo", afirmó.
Además, anticipó que la Comisión Europea analizará la propuesta para determinar si podría vulnerar las normas de competencia.
Diputados de Estados Unidos apuntaron contra Infantino y Trump
Las críticas también llegaron desde Washington. Legisladores demócratas de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes cuestionaron tanto a Gianni Infantino como al presidente estadounidense Donald Trump.
En un comunicado sostuvieron que el titular de la FIFA busca cerrar un acuerdo con el hermano de Jared Kushner para vender parte de los derechos comerciales del Mundial a fondos privados y advirtieron que el negocio favorece a "oligarcas y grandes empresas" en detrimento de los hinchas.
Qué propone el plan FIFA Forward Enterprise
Aunque la información oficial todavía es limitada, la FIFA aseguró que la nueva empresa generaría USD 4.200 millones durante este año y prometió que todas las ganancias netas volverán al fútbol mediante un nuevo mecanismo denominado FIFA Fast Forward Programme (FFFP).
Para desarrollar la operación, la entidad trabaja junto al banco J.P. Morgan y al fondo de inversión Thrive Eternal, vinculado al hermano de Joshua Kushner. Según The Times, incluso se analiza que Gianni Infantino asuma en el futuro un rol ejecutivo dentro de la nueva estructura comercial.