“Ahora viene la hora de la juridicidad y de la judicialización”
- 23/02/2026 10:11 hs
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El director del Departamento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Mario Eduardo Ackerman, cuestionó con dureza la reforma laboral impulsada por el Gobierno y anticipó un escenario de fuerte judicialización. “Acabo de terminar el partido de ida”, graficó, y advirtió que ahora “la cancha” será el Poder Judicial.
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El director del Departamento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Mario Eduardo Ackerman, analizó el futuro de la reforma laboral y sostuvo que el debate recién comienza. “Planteémoslo en términos futbolísticos: esto, como todos los campeonatos, tiene partido de ida y partido de vuelta”, señaló.
Según explicó el abogado laboralista, el “partido de ida” se jugó en el Congreso y el Poder Ejecutivo. “Acabo de terminar el partido de ida, en el que uno de los equipos jugó con siete jugadores y sin arqueros, porque fueron las reglas que le pusieron. Este partido acaba de terminar y, por supuesto, ganaron los que hasta ahora eran locales”, afirmó.
Pero, a su entender, el escenario cambiará. “Ahora viene el partido de visitante. ¿Y cuál es la cancha en la que se va a jugar ahora? El Poder Judicial”, remarcó. Para el jurista, en el trámite legislativo “no le prestaron ninguna atención al derecho ni a las exigencias de la Constitución”.
En ese punto citó el artículo 14 bis y recordó que establece que “el trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador condiciones dignas y equitativas de labor”. Y concluyó: “Esta reforma no garantiza condiciones dignas ni menos aún equitativas”.
Ackerman enfatizó que la Corte Suprema ha sostenido en reiteradas oportunidades que “el trabajador es un sujeto de tutela preferente en el derecho argentino”. ¿Por qué? “Porque entrega libertad a cambio de salario”, explicó, y defendió el espíritu liberal de la Constitución: “Le presta especial protección a aquellos que se ven obligados a resignar una porción de su libertad a cambio de ganar un salario que les permita tener una vida digna”.
De cara a lo que viene, fue categórico: “Si los tribunales aplican el derecho, esta ley puede ser declarada inconstitucional de entrada”. Aunque también advirtió un escenario alternativo: “Lo que sería peor para los empresarios es que se vaya declarando inconstitucional en cada caso en que los empleadores quieran aplicarla”.
Como antecedente, mencionó el DNU 70/23, que “la justicia del trabajo declaró inconstitucional y está con una medida cautelar que impide su aplicación hasta que la Corte se pronuncie”. En ese sentido, sostuvo que, paradójicamente, “lo mejor que le puede pasar al empresariado argentino para tener seguridad jurídica” es una definición general y no una catarata de fallos contradictorios.
“Ahora viene la hora de la juridicidad y de la judicialización”, cerró, convencido de que el verdadero “partido de vuelta” se jugará en los tribunales.