El taller, a cargo de Germán Rotiman, ofreció una oportunidad para aprender y poner en valor la flora y fauna de la región, con el objetivo de promover la conservación de especies nativas y preservar la memoria del territorio.
La caracterización de aves y animales terrestres también formó parte del espacio formativo; las distintas melodías de las especies canoras, su alimentación, y su importante papel para la propagación de semillas nativas. La exploración, rodeada de la belleza de las Sierras de Comechingones, también abordó la riqueza de sus valles, ríos, y quebradas, y la importancia de trabajar en mantener su biodiversidad y la salud del ambiente de la región.
En cada recorrido se reafirma que defender la biodiversidad no es solo conservar especies, sino también preservar la memoria de los territorios, cuidar las relaciones que los sostienen y comprender que no hay futuro posible sin equilibrio ambiental. Desde la observación atenta al entorno, los participantes aprendieron que cada ser cumple un rol, y que ellos, como seres humanos, deben respetar con conciencia para construir una comunidad más respetuosa y en armonía con la naturaleza.