La muerte de Federico Almada, un joven de 25 años con autismo, volvió a poner en discusión el tratamiento de un proyecto presentado hace un año. Fede murió solo, encerrado y atado de manos y pies. La "Ley Fede" se presentó por la necesidad de capacitar a quienes trabajan y se relacionan con personas dentro del espectro autista.
Nancy almada
La tía de Federico, Nancy Almada, legisladora provincial del Frente Cívico, decidió retomar con fuerza el pedido para que la Legislatura de Córdoba trate la “Ley Fede”. Se trata de un proyecto que presentó hace un año y que busca establecer una capacitación integral y obligatoria sobre autismo.
Almada aseguró que el caso de su sobrino representa justamente aquello que buscaba prevenir con su proyecto de ley. Según su relato, “a Fede lo dejaron solo, atado de manos y de pie y encerrado”, y por su condición no debía permanecer sin supervisión.
“Lo que pasó con Fede fue lo que no pudo evitar la ley que no se trató”, sostuvo la legisladora durante la entrevista. Para Almada, la falta de conocimiento sobre el espectro autista puede generar situaciones de extrema gravedad cuando quienes deben asistir a una persona no comprenden sus necesidades particulares.
“Una sociedad que no entiende lo que es el trastorno autista por una falta de capacitación no entiende cuando un chico está en una situación particular”, explicó.
La iniciativa, denominada “Ley Fede”, propone establecer una política pública integral y permanente sobre el Trastorno del Espectro Autista en Córdoba.
Entre sus principales ejes se encuentran la capacitación obligatoria, la formación específica en escuelas y fuerzas de seguridad, la inclusión laboral, el acceso a tecnologías de apoyo y la creación de organismos provinciales destinados a la investigación y atención integral del TEA.
Uno de los puntos que Almada considera centrales es la preparación de los efectivos policiales y del personal sanitario. Una persona con autismo puede atravesar situaciones de desregulación o hipersensibilidad sensorial que, sin conocimiento previo, pueden ser interpretadas como violencia, resistencia o una conducta problemática.
“Nosotros tenemos que hacer un mundo menos excluyente y realmente entender qué le está pasando al otro”, planteó la legisladora.