La abogada de la familia cuestionó la actuación del consulado argentino en Florianópolis y de las autoridades que intervinieron en la búsqueda de Micaela Albornoz, quien volvió a ser buscada tras ser localizada en Brasil. Sostienen que la joven se encuentra en una situación de vulnerabilidad.
Daniela Morales
Micaela Albornoz, la rosarina de 32 años que desapareció el 24 de junio de su casa del barrio Tablada, en Rosario, fue encontrada la semana pasada en el Consulado Argentino de Florianópolis, Brasil, tras más de 40 días de búsqueda. La mujer atravesó provincias y llegó hasta el país vecino, sin ser vista.
Luego de su contacto en el consulado, Micaela volvió a desaparecer, mientras la familia vuelve a pedir a las autoridades de Santa Fe y de la Nación para dar con su paradero.
La mujer se había presentado por sus propios medios en la sede diplomática para pedir asistencia económica con el fin de viajar a San Pablo. Llevaba consigo el DNI de una vecina de su barrio en Rosario, un documento que el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe (MJyS) rastreaba desde semanas antes.
Al cotejar esa documentación, el personal del consulado detectó que la titular del DNI era buscada por paradero en Argentina. La identidad de Albornoz se confirmó luego mediante el cotejo de sus huellas dactilares.
Al momento de pedir asistencia en el consulado, Micaela "se encontraba en situación de calle".
La abogada Daniela Morales Laenza habló en “DE UNA” volvió a reclamar respuestas por el paradero de Micaela Albornoz, quien fue localizada días atrás en el consulado argentino en Florianópolis, Brasil, pero posteriormente volvió a quedar sin contacto con su familia.
Según relató la letrada, Micaela se presentó en el consulado en una situación de extrema vulnerabilidad: “Se encontraba en situación de calle, sin comida, sin posibilidades de movilizarse, sin ropa, incluso con lo que llevaba puesto”.
En ese lugar, la joven habría presentado un documento que no le correspondía. Ante las inconsistencias detectadas, se realizó un procedimiento de identificación mediante huellas dactilares que permitió confirmar que se trataba de Micaela y activar una alerta.
Morales Laenza cuestionó, sin embargo, la evaluación realizada posteriormente sobre el estado de la joven. “No me supieron confirmar que esa entrevista se haya realizado con facultativos de salud mental, psicólogos, y qué métodos utilizaron a los fines de establecer que la voluntad que decían ellos que era libre y voluntariamente manifestaba no querer volver a la Argentina”, sostuvo.
La abogada remarcó que la familia no pretende desconocer la voluntad de Micaela, sino que considera necesario determinar si estaba en condiciones de tomar decisiones. “La familia la conoce y absolutamente todos coinciden en que ella no está atravesando una situación para poder emitir una voluntad libre y sin vicio”, afirmó.
Entre los elementos que generan preocupación mencionó que Micaela apareció sin documentación, en situación de calle y sin medios para alimentarse o movilizarse. También recordó antecedentes de episodios similares. “Ella ya pasó por esta situación. Esta situación ya fue vivida por ella: desaparecer tres días y después no recordar todo lo que hizo”, explicó.
Morales Laenza también cuestionó cómo pudo atravesar la frontera y salir del país utilizando documentación que no le pertenecía. “Yo quisiera saber, porque no hemos tenido respuesta, qué pasó en ese control”, manifestó, y agregó: “Yo hablé con Cancillería, hablé con el Ministerio de Seguridad de la Nación, y ninguno me da respuesta. De verdad que es vergonzoso”.
Mientras tanto, Alejo, hermano de Micaela, permanece en Florianópolis intentando encontrarla.
Por último, la letrada pidió mantener la búsqueda y reforzar la difusión en Brasil. “Por un lado, dicen: ‘Ya está, ella es libre, le dejamos que continúe el camino’, pero, al mismo tiempo, le sugieren hacer una denuncia de averiguación de paradero”, señaló.
Y concluyó: “Claramente, algo sucedió, y saben muy bien que hay una mujer que no está completamente en su plena facultad y está en situación de calle, en un contexto de extrema vulnerabilidad”.