En el Día Nacional de la Avicultura, el sector destacó su impacto en el empleo, el consumo y la economía argentina. También pidió eliminar retenciones, reducir la presión impositiva y avanzar en la reapertura del mercado chino para sostener el crecimiento.
En Argentina, el Día Nacional de la Avicultura se celebra el 2 de julio. Según la SGYP, La fecha fue instituida en 1963 para conmemorar la llegada en 1857 de los primeros colonos suizos a la Colonia San José, en Entre Ríos, marcando el inicio de la cría de aves organizada en el país.
La avicultura argentina celebró el Día Nacional de la Avicultura en una jornada especial que coincidió con el 60° aniversario del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA). Durante el encuentro, el presidente de la entidad, Francisco Santangelo, destacó el rol estratégico de la actividad para la seguridad alimentaria, el empleo y el desarrollo económico, aunque advirtió que el futuro del sector dependerá de una mayor competitividad y de la expansión de las exportaciones.
Actualmente, la cadena avícola genera alrededor de 115.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos: unos 80.000 corresponden al sector de carne de pollo y otros 35.000 a la producción de huevos. Además de su impacto laboral, la actividad tiene un fuerte efecto multiplicador sobre otras industrias nacionales, como la metalúrgica, la construcción, la maderera, la farmacéutica, la petroquímica y la del plástico.
En el plano agropecuario, la avicultura representa un importante consumidor de granos, demandando anualmente 5 millones de toneladas de maíz y 2,1 millones de toneladas del complejo soja, consolidándose como un eslabón clave para las economías regionales y la producción agrícola.
Consumo récord de pollo y huevos
Desde CEPA resaltaron que el consumo interno continúa creciendo y alcanzará durante 2026 niveles históricos. Las proyecciones indican un consumo superior a 50 kilos de carne de pollo por habitante por año y unos 430 huevos por persona, equivalentes a 28 kilos. En conjunto, ambas producciones aportarán cerca de 78 kilos de proteína animal por habitante, consolidando a la avicultura como uno de los principales pilares de la alimentación de los argentinos.
Economía
En términos económicos, el sector también exhibe cifras relevantes. Durante 2025, la cadena de carne aviar facturó más de 6.300 millones de dólares, mientras que la producción de huevos superó los 2.800 millones de dólares.
Exportar, el gran desafío
Francisco Santangelo sostuvo que el mercado interno ya se encuentra plenamente abastecido y remarcó que el crecimiento futuro dependerá del desarrollo de las exportaciones. Tras recuperar rápidamente el estatus sanitario luego de superar dos brotes de Influenza Aviar en los últimos doce meses, Argentina mantiene habilitados más de 100 destinos internacionales y exportó durante 2025 a más de 70 mercados.
Pedidos
Desde CEPA señalaron que resulta prioritario avanzar en acuerdos de zonificación sanitaria y lograr la reapertura definitiva del mercado chino, además de consolidar relaciones comerciales con la Unión Europea, Sudáfrica, Chile y Perú.
Inversiones e infraestructura
Para sostener un crecimiento anual cercano al 2%, el sector estima que será necesario construir alrededor de 200 nuevos galpones de última generación por año. Ese proceso requerirá inversiones en infraestructura energética, mejoras en la conectividad eléctrica y en la red de caminos rurales, además de un mayor acceso al financiamiento para modernizar las granjas.
Los reclamos del sector
Durante el acto, CEPA reiteró una agenda de medidas consideradas esenciales para mejorar la competitividad frente a otros países productores. Entre los principales pedidos figuran:
Eliminación de las retenciones a las exportaciones de carne de pollo. Reducción de impuestos nacionales, provinciales y municipales considerados distorsivos. Devolución del saldo técnico del IVA para implementar un esquema de «IVA neutro». Reducción del IVA para la producción de huevos del 21% al 10,5%, equiparándolo con otros alimentos de la canasta básica. «Somos, sin duda, la proteína más económica y accesible, y tenemos el deber y el compromiso de alimentar a nuestra población», concluyó Franco Santangelo.