Eduardo Medina Allende, defensor de Fassettá, imputado por encubrimiento agravado, aclaró la relación de su cliente con Claudio Barrelier y desmintió comunicaciones con la madre de la víctima. El letrado criticó el accionar de la fiscalía.
El caso por la desaparición y el crimen de Agostina sumó un nuevo detenido en la causa. Se trata de Osvaldo Fasseta, quien se encuentra imputado por el delito de encubrimiento agravado. Su abogado defensor, Eduardo Medina Allende, dialogó con DE UNA para aclarar la situación procesal.
Según el letrado, ambos eran conocidos por ser hinchas de Instituto y por un problema familiar de su defendido, quien decidió vivir un tiempo solo. Ante esa circunstancia, "el dueño de la propiedad le ofreció una habitación que no ocupaba nadie".
Respecto a las versiones sobre una comunicación donde el detenido le habría transmitido a la madre de la víctima que la joven estaba en buen estado en la vivienda de Barrelier, el abogado fue tajante. Afirmó que su cliente negó rotundamente haber enviado un audio de ese estilo. Además, recordó que rige el secreto de sumario y no han accedido al expediente, por lo que el fiscal deberá demostrar la existencia de dicho elemento.
"Mi cliente me ha negado, jamás un audio de ese estilo a la mamá de Agostina", afirmó Medina Allende.
El representante legal remarcó que su defendido no vio a la víctima dentro de la casa. Precisó que el día sábado compartieron un evento deportivo en un establecimiento de la ciudad de Córdoba, donde estaban presentes Barrelier, la madre de la joven, la propia Agostina y su hermano. Posteriormente, cerca de las 19:30, también coincidieron en un cumpleaños donde compartieron todas las personas.
Aseguró que su defendido salió del domicilio el sábado entre las 13:30 y las 14:00 horas, y no regresó al lugar hasta el domingo a las 11:00 o 11:30 de la mañana.
Críticas a la hipótesis fiscal
En el cierre de su declaración, el abogado penalista cuestionó la metodología de la investigación. Señaló que se está siguiendo un proceder común en la provincia de Córdoba, donde los fiscales se abrazan a una hipótesis inicial con un culpable y supuestos ayudantes, buscando que la realidad encaje en esa teoría en lugar de probarla. Comparó la situación de manera general con el caso Dalmasso en Río Cuarto.
La situación del imputado se terminará de definir una vez que preste declaración indagatoria. En esa instancia procesal se le leerá fehacientemente la acusación y se darán a conocer las pruebas que existen en su contra para mantener la figura penal asignada por la fiscalía de instrucción.