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sábado, diciembre 4, 2021
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De qué se trata, cómo detectarlo, prevenirlo y qué hacer ante un caso de Grooming

El Dr. Diego Nievas, secretario del Juzgado de Familia N° 1 de la Segunda Circunscripción Judicial, habló sobre la incidencia del grooming en los niños, niñas y adolescentes, lucha contra el grooming, cómo detectarlo y prevenirlo y dónde denunciarlo.

El secretario de familia niños, niñas y adolescentes desarrolló los conceptos generales del Grooming, cómo se instaló en la Argentina, por qué el grooming es considerado un delito de Ciberacoso. Luego se explayó en lo preventivo, brindó herramientas a tener en cuenta al momento de proteger la privacidad de los niños al acceder a las redes sociales. Habló del control parental que tiene que haber y los filtros que existen. Explicó también, en qué consiste el grooming “… un mayor se acerca a un menor de edad con intenciones de seducirlos para abusar sexualmente de él o bien para intercambiar información con contenido sexual utilizando el engaño o el chantaje mediante amenaza”, de eso se trata.

¿QUÉ ES EL GROOMING?

El grooming (en español «acicalando») es una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones del infante y poder abusar sexualmente de él. En algunos casos, se puede buscar la introducción del menor al mundo de la prostitución infantil o la producción de material pornográfico.
En inglés, para diferenciarlo del significado original relativo al acicalado de animales se suelen utilizar los términos child grooming o internet grooming.

Sobre el proceso de grooming:

El daño que le ocurre al niño en la pornografía infantil y en el grooming tiene una dimensión inherentemente moral, espiritual o afectiva. El acto tiene que ver con la vulnerabilidad en los niños, la cuestión del daño, la inocencia infantil y la vulnerabilidad de los derechos individuales. El grooming es un proceso que comúnmente puede durar semanas o incluso meses, variando el tiempo según la víctima y que suele pasar por las siguientes fases, de manera más o menos rápida según diversas circunstancias:
1. El adulto procede a elaborar lazos emocionales (de amistad) con el menor. En algunos casos, a través de internet pueden simular ser otro niño o niña.
2. El adulto va obteniendo datos personales y de contacto del menor.
3. Utilizando tácticas como la seducción, la provocación, el envío de imágenes de contenido pornográfico, consigue finalmente que el menor se desnude o realice actos de naturaleza sexual.
4. Entonces se inicia el acoso, chantajeando a la víctima para obtener cada vez más material pornográfico o tener un encuentro físico con el menor para abusar sexualmente de él.

El grooming como delito en Argentina:
Desde fines del año 2013, está incorporado como delito penal el denominado “grooming” o “ciberacoso” mediante Ley 26904 Código Penal que incorpora el delito de acoso sexual por internet a menores de edad B.O.4/12/2013 El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, sancionan la Ley:

ARTICULO 1º — Incorpórase como artículo 131 del Código Penal el siguiente: Artículo 131: Será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma.
La Organización referente y encargada de trabajar la problemática en Argentina es la ONG “GROOMING ARGENTINA” la cual realiza un abordaje integral a las víctimas en todo el país. Para más info: www.groomingargentina.org

¿Cuál debe ser el rol del adulto?
La prevención y detección del grooming.
Es importante entender que el mundo digital atraviesa la vida de los jóvenes y que a pesar que existen riesgos devenidos de su uso, no sirve su prohibición. Por eso para comenzar a hablar de prevención, siempre lo primordial es la construcción del diálogo respecto a estos temas. Es decir, los adultos deben incorporar cuestiones de la cultura digital para poder acompañar en el proceso de crecimientos de los más chicos. En internet y las redes sociales suceden muchas veces cuestiones fundamentales en la vida social de los más jóvenes y es importante que las familias y los referentes adultos tengan herramientas para poder intervenir y acompañar. Para el caso puntual de grooming, la principal forma de prevención no es prohibir que los chicos hablen con desconocidos en las redes sociales, sino brindarles herramientas para que comprendan los riesgos que existen al compartir información personal en un espacio público como las redes sociales o internet y que conozcan las formas de prevenirlos. Si bien redes sociales como Facebook y Twitter tienen límites de edad para acceder, existen otras redes sociales en las cuales chicos más pequeños pueden interactuar con extraños. Cuando los chicos están aún en la infancia, la posibilidad de hablar con desconocidos efectivamente debe estar mediada por los padres o familiares.

El desarrollo cognitivo de los chicos menores de 12 años hace que sea recomendable valerse de las herramientas preventivas incorporadas, pero también evitar el contacto con extraños.
Para los adolescentes, en cambio, se recomienda reforzar el diálogo, la confianza e inculcar una mirada crítica y reflexiva sobre sus actitudes en la web. Es necesario puntualizar un poco más respecto a la prevención para evitar que los chicos y chicas den material que luego pueda ser usado como extorsión y para brindarles herramientas de navegación segura.

Sobre algunos puntos que los adultos deben trabajar con niños, niñas y adolescentes:

1. Tener una actitud activa y presencial, como familia y docentes, durante el uso de internet por parte de los chicos. Es necesario que los padres tengan presencia en su vida online. La charla y el conocimiento sobre las páginas web, las redes sociales, aplicaciones que usan frecuentemente, y la gente con quien interactúan los chicos es indispensable. Así como conocen sus rutinas de la escuela, el club o la calle, es fundamental saber qué gustos y rutinas tienen en su vida online.

2. Acompañar a los jóvenes. Si bien los adultos sienten muchas veces que saben menos que sus hijos respecto al uso de las TIC, esto no debe evitar que los acompañen. Para los chicos es clave sentir que pueden confiar en los adultos y compartir sus experiencias.

3. Confiar en sus hijos. Desde ningún punto de vista apoyamos la violación a la intimidad de los chicos (ingresar a escondidas a sus cuentas o casillas de mail). La generación de confianza es una vía de doble sentido, que hará al mismo tiempo que los chicos y chicas confíen en los adultos a la hora de necesitar acompañamiento o realizar consultas.

4. Distinguir entre niños y adolescentes. Seguramente, los más chicos pueden necesitar un mayor grado de presencia. En estos casos, ante la incertidumbre de qué es lo mejor para hacer, vale la pena comparar con otras decisiones, por ejemplo: ¿a qué edad los chicos pueden volver solos del colegio? Para este tipo de preguntas no hay una única respuesta, sino que cada padre lo resolverá según la madurez del chico y la relación que tengan con él. En internet ocurre lo mismo: el padre desde su presencia debe pensar para qué está listo su hijo o su hija. En cualquier caso, creemos que la participación debe ser desde la educación y la compañía.

5. Trabajar la noción de anonimato y falsa identidad en la web, explicándoles lo fácil que es abrir un perfil con datos falsos. La identidad en internet no es fácil de corroborar como lo es en el contacto cara a cara. Los chicos nacieron con un universo donde los amigos pueden ser tanto los del colegio o los del barrio, como los del chat, Facebook u otra red social y, en muchos casos, no distinguen la diferencia entre estos.

6. Comprender que la información que se vuelca en internet puede caer en manos de desconocidos con malas intenciones. Por esa razón, es indispensable cuidar quién ve las publicaciones utilizando las configuraciones de privacidad de las redes sociales.

7. No dar información o imágenes comprometedoras en redes sociales o chats. Esta recomendación no debe limitarse a los desconocidos, ya que las fotos rápidamente pueden cambiar de contexto y quedar expuestas en
la web.

8. No utilizar la cámara web cuando chatean con desconocidos. Del otro lado pueden estar grabando lo que ellos muestren, tenga o no contenido sexual. La imagen forma parte de la identidad digital y requiere cuidado y protección. Mostrarse a través de una cámara web es una forma de entregar material a un desconocido que puede hacerla circular por la web o utilizarla para futuras extorsiones.

9. No utilizar el nombre completo como nick o usuario cuando se juega online. Es preferible colocar sobrenombres y evitar el apellido para impedir que desconocidos accedan a información personal.

10. Saber cómo configurar la privacidad y la seguridad de las cuentas, para así poder realizar estas acciones junto a los chicos y chicas y poder elegir con quien comparten la información que publican.

11. Evitar que les roben la información comprometedora. Para eso es necesario configurar y mantener la seguridad de los dispositivos.

12. Tener una política cuidadosa de uso de contraseñas. Es necesario colocar contraseña en todos los dispositivos (teléfono celular, tableta, netbook, notebook o computadora de escritorio). Utilizar contraseñas seguras: lo recomendable es que combinen números y letras. Que sean fáciles de recordar, pero difíciles de robar.

 

¿Qué hacer ante un caso de grooming?

Denunciar el perfil del acosador en la red. Una de las principales herramientas que brindan las redes sociales es la de denunciar perfiles. De esa forma se puede dejar un precedente y, si otros también lo denuncian, se podrá conseguir que den de baja la cuenta del abusador y así evitar que replique su abuso con otros chicos.
Limitar la capacidad de acción del acosador al detectar el caso de grooming.
Como es posible que el acosador haya tenido acceso al equipo del chico o chica o que tenga sus claves personales, recomendamos revisar el dispositivo (computadora, tableta o teléfono celular) para evitar el virus y cambiar las claves de acceso, y revisar y reducir las listas de contactos de las redes sociales como así también configurar la privacidad en cada una de estas.
Analizar el tipo de delito que se llegó a cometer. No es lo mismo si hubo un encuentro personal o si no traspasó la web. Estos datos serán importantes a la hora de pensar en hacer una denuncia policial.
Recurrir a los servicios de protección locales y centros de acceso a la justicia para recibir asesoramiento.
Hacer la denuncia penal. La importancia de la denuncia hay que enmarcarla no solo en el delito cometido, sino en la certeza de que los abusadores no suelen atacar a una sola víctima, sino que actúan sobre varios chicos. Denunciando y logrando que se lo investigue y penalice, se evitará que el abusador continúe perjudicando a otros niños.
Guardar las pruebas del acoso. Es necesario no borrar conversaciones y fotografiar o capturar la pantalla y almacenar esta información en algún dispositivo.
Las fotografías enviadas por el acosador podrán proveer datos útiles para una futura investigación (marca, modelo y número de serie de la cámara, fecha y hora en la que se tomó la foto, si fue retocada, el programa usado para hacerlo y datos sobre la computadora donde se la cargó, etc.).

¿Dónde denunciar un caso de grooming?

OFICINA DE RECEPCIÓN DE DENUNCIAS
Usted puede realizar una denuncia desde su casa a través de la página: https://midenuncia.justiciasanluis.gov.ar/ Allí complete los formularios para denunciar

Defensorías de Niñez, Adolescencia e Incapaces N° 1
defmen1vm@justiciasanluis.gov.ar

Tel: 2657-433761

Defensorías de Niñez, Adolescencia e Incapaces N° 2
defmen2vm@justiciasanluis.gov.ar

Tel: 2657-433761 – 2664627257

2657-4433761

También puede realizar la denuncia en las Comisarías.

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